Joaquín Azorín, primero en llegar a meta
Nos gusta que los protagonistas de La 10 Picos tengan su espacio de reconocimiento, para que se sepa cómo es el perfil de los participantes en la prueba. Ahora le corresponde al primero en finalizar la marcha, el ciclista Joaquín Azorín.
De los casi mil ciclistas en la línea de salida de La 10 Picos es inevitable que no nos fijemos en los más rápidos. Hay un grupo de elegidos que a base de constancia en el entrenamiento marcan la diferencia. Este año el primero en llegar a Onda fue Joaquín Azorín. Azorín es de una población muy ciclista como es Caudete y el albaceteño reconoce que se tuvo que “exprimir porque los últimos kilómetros fueron bastante duros”.
Eso lo dice un exfutbolista “porque yo empecé tarde, no como mi padre y mi hermano, que siempre han hecho bicicleta” que se recorre cerca de 21.000 kilómetros al año para poder entrenar. Azorín pertenece al equipo Master-30 Aluminios Caivy y nos ha confesado que “vinimos a La 10 Picos para preparar otras pruebas”.
El albaceteño habla en plural por que comparte su vida sobre la bicicleta con Elena Gómez, su pareja a tiempo total —en lo vital y en lo deportivo— , y reconoce que “fue ella la que decidió que viniéramos a Onda, pues el kilometraje y la altimetría se nos adapta perfectamente”. Este tándem de Elena/Joaquín es verdaderamente exitoso, pues “ella acabó entre las cinco primeras de las mujeres en la ruta larga también”.
“Esto es una marcha, no una carrera”
Algunos participantes de alto nivel no consiguen diferenciar entre la pura competición y las marchas cicloturistas. “Aquí hay gente de todos los niveles, desde los veteranos hasta los principiantes, nosotros somos de los más competitivos pero seremos solo entre 10 y 20 participantes”, reconoce Joaquín, en una inteligente declaración, “porque nuestras carreras son de unos 100 kilómetros donde trabajamos en equipo y aquí hay casi mil corredores, cada uno con sus cosas”. Esa gestión de la marcha “me ha parecido muy bien, porque la cápsula de seguridad no nos permite ir más rápido del horario, de hecho nos pararon a los de delante, pero lo hicieron muy bien y luego nos pudimos exprimir como nos gusta a nosotros” .
La película de Azorín a lo largo de La 10 Picos la describe con precisión: “fuimos unos 10 hasta que nos neutralizaron en Matet y ya en el descenso nos quedamos solo tres, en el octavo pico apreté y me quede solo, aunque Jorge solo se quedó por los calambres que tuvo —yo también los sufrí— y creo que llegué primero por la adrenalina de estar en cabeza”.
Enamorados de la Sierra de Espadán
Joaquín y Elena han descubierto el parque natural de la Sierra de Espadán gracias a La 10 Picos. Llegaron el viernes “y nos fuimos a completar los últimos kilómetros —es una costumbre que tengo— y una buena ruta para aclimatarnos”. Después de la marcha pura y dura, “el domingo salimos del hotel y nos fuimos a Villamalur para soltar piernas”. Azorín nos confiesa que “es una paraíso espectacular, que lo desconocía y volveremos para entrenar por aquí”. De hecho, la pareja tienen previsto participar en el Gran Fondo UCI de octubre en Italia y “para nosotros estas carreteras son perfectas para preparar esa prueba”.
Sobre La 10 Picos no tiene ningún pero y entiende que “después de ser el primero todo te parece bien, pero es que es la realidad, la paella —puntualiza— estaba buenísima, el ambiente, la organización…” e invita a participar a otros aficionados “que no se lo piensen, que la vida solo es una”.
Lo que más le sorprendió fueron los sorteos a los participantes, pues “no solo me llevé el reconocimiento, sino un montón de cosas: café, cava, un casco de Ekoi, las cervezas, la bebida hidratante… tuve que ir al hotel para traer el coche y cargarlo; nadie trata así a los participantes”.
La conversación telefónica con el primer ciclista en completar la marcha se hace con ellos en Francia mientras estos apasionados disfrutan de la bicicleta: “en tres días llevamos 11.000 metros de desnivel”.
Eso sí, tiene una cosa pendiente y es “acompañar a Elena para hacer una prueba juntos, ya que cada uno vamos a nuestro aire, ella solo hace marchas y tenemos que ir al mismo ritmo y disfrutar de la ruta en pareja”. Hablamos de más cosas pero ante la pregunta de si van volver a La 10 Picos, Joaquín, con prudencia, nos reconoce que “seguramente sí, esa es la idea”, pero de fondo se oye a Elena asegurando: “claro que vamos a volver”.



